
No soy un gran amante de las cremas y sopas calientes pero hay un par de ellas que me apasionan y la de calabaza es una de ellas. Hace unos años haciendo pruebas para el aperitivo de un restaurante se nos ocurrió freír unos raviolis de bacalao y servirlos con una crema, aunque la idea nos gustó no fue la elegida. Hoy rescato esa idea esperando que os guste.








