
Una de las primeras cosas que enseńan en las escuelas de cocina es que se debe guardar todo aquello que en un futuro se pueda utilizar, desde los culos de las verduras para los caldos a los huesos, las claras y las yemas que no se utilicen para hacer merengues y pasteles o las cáscaras y cabezas de las gambas si las usamos peladas. Hoy haremos una salsa de gambas con la que acompañaermos unas croquetas de rape y ceps. Y recordad, no tiréis nunca nada que se pueda aprovechar para otra receta.


